Debida diligencia estándar (SDD):
La debida diligencia estándar se aplica a clientes con un perfil de riesgo más bajo, según lo determinado por la evaluación de riesgos de TransFi. Esto indica un menor riesgo de lavado de dinero o financiación del terrorismo.
Para entidades corporativas, las formas de identificación aceptables incluyen:
Certificado de registro o constitución de la empresa
Certificados de accionistas (para aquellos que poseen >25%)
Certificado de incumbencia
Escritura de constitución y estatutos sociales
Comprobante de domicilio oficial o dirección comercial principal
EIN/TIN
Documentos de identidad de las personas físicas que poseen >25% y de cualquier persona con control
Debida diligencia reforzada (EDD):
TransFi identifica a los clientes de mayor riesgo (por ejemplo, personas expuestas políticamente, servicios de criptoactivos con custodia) y solicita documentos y verificaciones adicionales.
Los clientes de alto riesgo se identifican en función de sus actividades comerciales, que incluyen, entre otras:
Servicios de custodia de criptoactivos o activos digitales
Otros servicios de criptoactivos o activos digitales sin custodia
Servicios monetarios, de pagos u otros servicios financieros
Servicios de apuestas
Cualquier cliente con un beneficiario final políticamente expuesto
Para clientes de alto riesgo, es posible que se requieran documentos adicionales, tales como:
Comprobante del origen de los fondos
Licencias pertinentes
Políticas de AML/KYC
De ser necesario, TransFi llevará a cabo investigaciones para garantizar el cumplimiento de las normativas contra el blanqueo de capitales (AML)